Mostrando entradas con la etiqueta Patagonia Argentina. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Patagonia Argentina. Mostrar todas las entradas

martes, 3 de julio de 2012

Largo periplo a Esquel


Nuevamente abandonaba El Calafate, pero esta vez me aseguré de no tener que volver a Río Gallegos. En cierta manera me sentía atrapada en el sur, como si alguna extraña fuerza no me dejara alejarme de ese remoto triángulo en el mundo. Había decidido pasar un par de días en la costa antes de adentrarme hacia la cordillera, por lo que pedí consejo a la joven que vendía los billetes de bus. Me recomendó Puerto San Julián… Cuando lo recuerdo, aún me dan ganas de volver a El Calafate, solo para abofetearla.

viernes, 23 de marzo de 2012

El Perito Moreno: el hielo que da calor…


No dejaba de preguntarme qué tendría un pedazo de hielo (por muy grande que fuera) para que todo el mundo repitiese la misma sentencia: “¡¡Fue lo mejor que vi en el sur!!”. Así, con doble exclamación. Todo aquel a quien preguntaba si realmente merecía la pena ir hasta El Calafate solo para ver… un gran pedazo de hielo, me repetía lo mismo: “Sí, tienes que ir”. “Okay, iré entonces”. Siempre intento no ver fotos de los lugares que voy a visitar, ya que, según mi experiencia, crearse expectativas acerca de algo termina irremediablemente en decepción. Sin embargo, es imposible llegar a El Calafate sin haber visto una foto del Perito Moreno al menos una vez en la vida.

martes, 28 de febrero de 2012

Muy al sur: Ushuaia, el fin del mundo


Tenía pocos años cuando empecé a soñar con visitar Ushuaia algún día. Escuché ese nombre una vez y fue suficiente para no olvidarlo nunca más. “Ushuaia” era el nombre de un programa de televisión sobre deporte de aventura que transmitían los domingos por la tarde y que me gustaba mirar con mi hermano. Ushuaia, como todas las guías de turismo nos cuentan, en lengua yámana significa “bahía mirando a poniente”.

martes, 24 de enero de 2012

Rumbo al sur

"Un día decidí partir. Me invadió una inmensa sensación de culpa.
Ni bien traspuse la puerta sopló un huracán de liberación.
Llegó a mí con tanta violencia que todo llevó, hasta los recuerdos".
Miguel Cabrera


“Siempre tienes que estar lista para tener tu mochila preparada en cinco minutos. Te va a pasar, de repente te avisan y tienes que salir corriendo”. No imaginé que este consejo mochilero (de tantos que recibí durante los interrogatorios previaje) iba a ser tan tan acertado. Tan acertado como que así empezó todo…